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Aries, del 21 de marzo al 19 de abril

El mito de su símbolo, su constelación y lo que la tradición le atribuye.

Aries

21 de marzo al 19 de abril

ElementoFuego
ModalidadCardinal
RegenteMarte. Aquí la astrología clásica y la moderna coinciden: a Aries no se le asignó un regente moderno distinto, a diferencia de otros signos. (Wikipedia, «Aries (astrology)»)
Signo opuestoLibra
Elemento, modalidad y regente son atribuciones de la astrología clásica, no datos medidos.

El mito de su símbolo

El carnero del vellón de oro no era un adorno: era un rescate. La ninfa de las nubes Nefele lo mandó a buscar a sus hijos Frixo y Hele, que iban a ser sacrificados por una trama de la madrastra Ino para acabar con una hambruna. Volando sobre el mar entre Europa y Asia, Hele se soltó y cayó; a esas aguas les quedó su nombre, el Helesponto. Frixo llegó solo a Cólquide, sacrificó el carnero a Zeus y le entregó el vellón al rey Eetes, que lo clavó en un roble del bosque de Ares. Ese es el Vellocino de Oro que después fue a buscar Jasón. Al carnero lo pusieron entre las estrellas. Lo cuentan Apolodoro, Higino y Eratóstenes. Antes del carnero, eso sí, los babilonios le decían a esa misma zona del cielo MUL.LÚ.ḪUN.GÁ, «el jornalero».

La constelación, en el cielo de verdad

Esto sí es astronomía: se mide.

Aries es una de las 48 constelaciones que Ptolomeo catalogó en el siglo II, y sigue entre las 88 que reconoce la Unión Astronómica Internacional. Ocupa 441 grados cuadrados: el puesto 39 en tamaño, ni grande ni chiquita. Su estrella más brillante es Hamal (Alfa Arietis), de magnitud 2,00, una gigante naranja a 65,8 años luz con un planeta confirmado desde 2011. Detrás vienen Sheratan, magnitud 2,64, y Mesarthim, 3,9. Desde el Caribe se ve mejor en diciembre, bien alta a eso de las nueve de la noche. Y pasa casi por encima de la cabeza: Hamal está a declinación +23° 27′ y Santo Domingo a 18° 28′ de latitud, cinco grados de diferencia.

Lo que la tradición le atribuye

Conviene decirlo claro de una vez: esto es lo que la tradición astrológica le atribuye a Aries, no lo que sea la gente nacida en esas fechas. En la astrología clásica es signo de fuego y de modalidad cardinal, el que abre la rueda del zodiaco. Se le asocia el planeta Marte, y de ahí salen las palabras que las referencias repiten: activo, iniciador, independiente, pionero, directo, de mucha energía física. La misma tradición le asigna una parte del cuerpo, la cabeza y la cara, un color, el rojo, y un metal, el hierro. Nada de eso está medido. Está heredado, que es otra cosa.

Y lo que le señala de difícil

Un horóscopo que solo halaga no es un registro, es un anuncio. La misma tradición que le pone el arranque le pasa la factura: las referencias de astrología clásica le atribuyen impaciencia, impulsividad, ganas de pelear, ingenuidad, arranques de rabia que se le van rápido pero que ya pasaron por encima de alguien, y la costumbre de empezar cosas que luego no termina. También un modo de querer bastante centrado en sí mismo. Es atribución, no diagnóstico. Pero si se va a contar la tradición, se cuenta completa.

¿Dónde está el Sol de verdad en esas fechas?

Aquí va el dato que casi ningún sitio de horóscopos cuenta. Las fechas del zodiaco se fijaron hace unos dos mil años. Desde entonces el eje de la Tierra se bambolea como un trompo cansado y arrastra el cielo con él: un grado cada 72 años, la vuelta entera en unos 25.800. El calendario se quedó donde estaba. Así que del 21 de marzo al 19 de abril, cuando la tradición dice que el Sol está en Aries, el Sol está en realidad delante de Piscis. Por los límites de constelaciones que trazó la Unión Astronómica Internacional, el Sol pasa por delante de Aries del 18 de abril al 13 de mayo: 25 días. Hay un detalle con gracia: el punto donde el Sol cruza el ecuador en marzo todavía se llama «primer punto de Aries», y hace siglos que se corrió a Piscis. Un aviso honesto sobre el día exacto: en la frontera el Sol cruza de una constelación a la siguiente dentro del mismo día, así que hay fuentes que le adjudican esa jornada a una y fuentes que se la dan a la otra. Por eso verás estas fechas con un día de diferencia según dónde las mires.

Un dato que casi nadie sabe

En 1664 Robert Hooke andaba siguiendo un cometa con el telescopio y, al pasar por Mesarthim, el aparato se la partió en dos. No era una estrella: eran dos, casi gemelas, separadas por 7,6 segundos de arco. Así, de pura casualidad, Aries entregó una de las primeras estrellas dobles que se descubrieron con telescopio. Sin telescopio, desde el patio, sigue siendo un solo punto.

Los otros once signos

De dónde salió esto

La parte astronómica —la constelación, sus estrellas y las fechas en que el Sol pasa por delante— está tomada de fuentes públicas que se pueden comprobar una por una:

Una aclaración que vale la pena hacer: aquí se cuenta lo que la tradición astrológica dice de Aries, no lo que sea la gente nacida en esas fechas. La astrología es una creencia con siglos encima y vale la pena conocerla; no es una manera de saber lo que va a pasar. Si lo que buscabas eran números, los de las loterías dominicanas están en la portada, y son los que salieron de verdad.