Leo, del 23 de julio al 22 de agosto
El mito de su símbolo, su constelación y lo que la tradición le atribuye.
Leo
23 de julio al 22 de agosto
| Elemento | Fuego |
|---|---|
| Modalidad | Fijo |
| Regente | El Sol. En la astrología clásica y también en la moderna es el mismo: Leo no tiene regente nuevo, el Sol le quedó desde la antigüedad. |
| Signo opuesto | Acuario |
El mito de su símbolo
El símbolo viene del león de Nemea, el animal de piel impenetrable que asolaba los alrededores de aquel pueblo al suroeste de Corinto. A Heracles le rebotaban las flechas, así que lo encerró en su propia cueva y lo mató a la lucha, con las manos. Después se quedó con el cuero por capa y con la cabeza por casco. Eratóstenes e Higino cuentan que lo subieron al cielo por una razón sencilla: era el rey de los animales. La tradición griega dice que fue Zeus, para que quedara constancia del primer trabajo de su hijo. Pero el león es más viejo que los griegos. Hace unos 4.000 años los babilonios lo llamaban UR.GU.LA, «el gran león», y a Régulo le decían «la estrella que está en el pecho del León». El nombre que le quedó en latín, Régulo, significa «pequeño rey».
La constelación, en el cielo de verdad
Esto sí es astronomía: se mide.
Leo existe y se mide. Su estrella más brillante es Régulo (Alfa Leonis), de magnitud aparente 1,35 —1,40 si se suma todo el sistema, que son cuatro estrellas y no una—, a unos 79 años luz de aquí. Detrás vienen Algieba, de magnitud 2,08, y Denébola, 2,14. Seis estrellas forman «la Hoz», el dibujo de la cabeza del león; Régulo queda en el pecho. La constelación cubre 947 grados cuadrados, la número 12 en tamaño entre las 88 que hay. Y sí: es una de las 48 que Ptolomeo listó en el siglo II. Desde el Caribe se ve mejor en las noches de marzo a mayo; hacia las nueve de la noche en abril está en lo alto. Como la declinación de Régulo (+11° 58′) queda cerca de los 18,5° de latitud de Santo Domingo, esa estrella pasa casi por el cenit, por encima de la cabeza.
Lo que la tradición le atribuye
Ojo con esto: lo que sigue es lo que la tradición le atribuye, no lo que alguien es. En la astrología clásica Leo es signo de fuego, de modalidad fija y regido por el Sol, y ocupa del grado 120 al 150 de longitud celeste. Lo «fijo», en esa tradición, no habla de carácter sino de sostener lo que ya empezó; de ahí que se le asocie constancia y lealtad. Los textos de astrología lo describen con palabras como magnánimo, generoso, hospitalario, cálido, activo, abierto y con autoridad natural, esa cosa de ponerse al frente de un grupo sin que nadie lo nombre. Nada de eso está comprobado sobre ninguna persona nacida en estas fechas. Es una creencia con veinte siglos encima, y como creencia se cuenta.
Y lo que le señala de difícil
La misma tradición no se pasa la mano por el lomo. A Leo le señala el orgullo como punto flaco: cuando se lo hieren, dice, viene la escena grande y después el silencio ofendido. Le atribuye engreimiento, mala digestión de la crítica —oír como ataque todo lo que no sea elogio—, arrogancia cuando amarra el ego a tener la razón, la maña de mandar donde nadie lo puso de jefe, y ratos de pereza franca, de esos en que no hay quien lo mueva. Un horóscopo que solo halaga no informa de nada.
¿Dónde está el Sol de verdad en esas fechas?
Aquí va el dato que casi ningún sitio de horóscopos cuenta. El reparto del zodiaco es de hace unos dos milenios, y el cielo no se quedó quieto esperando. La Tierra cabecea sobre su eje y las constelaciones se corren un grado cada 72 años; en 25.800 dan la vuelta completa. El calendario se quedó donde estaba. Así que del 23 de julio al 22 de agosto, cuando la tradición dice que el Sol está en Leo, el Sol está en realidad delante de Cancer. Por los límites de constelaciones que trazó la Unión Astronómica Internacional, el Sol pasa por delante de Leo del 10 de agosto al 16 de septiembre: 37 días. Nada de esto quita ni pone a la tradición: son dos calendarios distintos, uno fijado por costumbre y otro por dónde están las estrellas hoy. Un aviso honesto sobre el día exacto: en la frontera el Sol cruza de una constelación a la siguiente dentro del mismo día, así que hay fuentes que le adjudican esa jornada a una y fuentes que se la dan a la otra. Por eso verás estas fechas con un día de diferencia según dónde las mires.
Un dato que casi nadie sabe
Régulo es la estrella de primera magnitud más cercana a la eclíptica: queda a 0,465 grados de ella, casi encima de la línea por donde desfilan el Sol, la Luna y los planetas. Por eso la Luna se le para por delante con frecuencia y lo tapa. Venus también lo ha hecho: la última vez fue en 1959 y la próxima está calculada para el 1 de octubre de 2044. Otro detalle: gira sobre sí misma a 318 km/s, casi el 96,5 % de la velocidad a la que se desbarataría, y está tan achatada que su diámetro por el ecuador es un 32 % mayor que por los polos.
Los otros once signos
De dónde salió esto
La parte astronómica —la constelación, sus estrellas y las fechas en que el Sol pasa por delante— está tomada de fuentes públicas que se pueden comprobar una por una:
- en.wikipedia.org/wiki/Leo_(constellation)
- en.wikipedia.org/wiki/Leo_(astrology)
- constellation-guide.com/constellation-list/leo-constellation/
- star-facts.com/regulus/
- earthsky.org/astronomy-essentials/dates-of-suns-entry-into-each-constellation-of-the-zodiac/
- universalworkshop.com/sun-entering-signs-and-constellations/
- fas37.org/wp/astrology-to-astronomy/
- cafeastrology.com/zodiacleo.html
Una aclaración que vale la pena hacer: aquí se cuenta lo que la tradición astrológica dice de Leo, no lo que sea la gente nacida en esas fechas. La astrología es una creencia con siglos encima y vale la pena conocerla; no es una manera de saber lo que va a pasar. Si lo que buscabas eran números, los de las loterías dominicanas están en la portada, y son los que salieron de verdad.